Obtener la ciudadanía americana suele representar el final de un largo proceso migratorio. Para muchas personas significa haber dejado atrás años de trámites, residencia, entrevistas y requisitos para convertirse finalmente en ciudadano de Estados Unidos.
La legislación estadounidense contempla determinadas circunstancias en las que una persona puede perder su nacionalidad, y en varios de esos casos es necesario analizar no solo el acto realizado, sino también la voluntad de la persona y las circunstancias que lo rodearon.
¿Ciudadanía y nacionalidad significan lo mismo?
Aunque en el lenguaje cotidiano suelen utilizarse como sinónimos, jurídicamente no son exactamente lo mismo.
La nacionalidad es el vínculo legal que une a una persona con un Estado. La ciudadanía, por su parte, está relacionada con el conjunto de derechos y obligaciones que corresponden a quienes tienen la condición de ciudadanos.
En Estados Unidos existe una particularidad importante: todas las personas que son ciudadanos estadounidenses también son nacionales estadounidenses, pero existen nacionales de Estados Unidos que no son ciudadanos.
Para la mayoría de las personas, sin embargo, la pregunta práctica sigue siendo la misma: si dejan de tener la nacionalidad estadounidense, ¿Qué ocurre con su ciudadanía y con los derechos que tenían como ciudadanos?

¿Se puede perder la ciudadanía estadounidense?
La legislación estadounidense contempla siete actos potencialmente expatriatorios que pueden llevar a la pérdida de la nacionalidad. Sin embargo, realizar uno de ellos no implica automáticamente perder la ciudadanía: en los principales supuestos, la ley exige que el acto sea voluntario y exista intención de abandonar la nacionalidad estadounidense.
Entre los actos contemplados por la legislación se encuentran los siguientes:
1. Obtener voluntariamente la nacionalidad de otro país
Una persona mayor de 18 años puede exponerse a la pérdida de su nacionalidad estadounidense si se naturaliza voluntariamente en otro país con la intención de renunciar a la estadounidense. Obtener una segunda nacionalidad, por sí solo, no produce esa pérdida.
2. Realizar un juramento de lealtad a otro país
La ley contempla la pérdida de nacionalidad cuando una persona mayor de 18 años realiza voluntariamente un juramento o declaración formal de lealtad a otro país con la intención de abandonar la nacionalidad estadounidense. Una declaración común o un trámite administrativo en el extranjero no necesariamente entra en este supuesto.
3. Servir en las fuerzas armadas de otro país
El servicio militar para otro país puede generar la pérdida de nacionalidad en circunstancias específicas, como prestar servicio voluntariamente para un Estado que se encuentre en hostilidades contra Estados Unidos o desempeñarse como oficial de sus fuerzas armadas. No todo servicio militar extranjero tiene este efecto.
4. Trabajar para un gobierno extranjero bajo determinadas condiciones
Aceptar un cargo para un gobierno extranjero puede ser relevante cuando se cumplen las condiciones previstas por la ley, especialmente en determinados cargos de nivel político y cuando existe un juramento de lealtad. Un empleo común para una entidad gubernamental extranjera no implica automáticamente perder la ciudadanía.
5. Renunciar formalmente a la nacionalidad estadounidense
Una persona puede renunciar a su nacionalidad mediante un procedimiento formal ante una representación diplomática o consular de Estados Unidos en el extranjero. La pérdida no se produce simplemente al entregar el pasaporte: debe completarse el proceso y, cuando corresponde, emitirse el Certificate of Loss of Nationality.
6. Renunciar dentro de Estados Unidos durante un estado de guerra
La ley contempla excepcionalmente la renuncia a la nacionalidad dentro de Estados Unidos cuando existe un estado de guerra, bajo las condiciones específicas establecidas por la legislación. No corresponde al procedimiento ordinario de renuncia realizado ante un consulado o embajada.
7. Ser condenado por determinados actos contra Estados Unidos
La ley contempla la pérdida de nacionalidad después de una condena por determinados actos, entre ellos traición contra Estados Unidos, conspiración para derrocar al gobierno por la fuerza y determinadas conductas relacionadas con portar armas contra el país. En este supuesto, una acusación por sí sola no es suficiente: debe existir la condena contemplada por la ley.
¿Tener otra nacionalidad significa que perdió la ciudadanía estadounidense?
Una persona puede adquirir otra nacionalidad y continuar siendo ciudadana estadounidense. De hecho, la legislación estadounidense permite situaciones de doble nacionalidad y el Departamento de Estado señala que la naturalización en otro país no implica necesariamente la pérdida de la nacionalidad estadounidense.
La situación cambia cuando existen circunstancias que permiten considerar que la persona realizó el acto con la intención de abandonar su nacionalidad estadounidense. Por eso, si alguien obtuvo recientemente otra nacionalidad, no debería asumir que dejó de ser ciudadano estadounidense sin revisar cómo se produjo ese proceso y qué declaraciones o actuaciones realizó.
Renuncia y desnaturalización: no son lo mismo
La renuncia y la desnaturalización pueden terminar con la ciudadanía de una persona, pero son situaciones completamente diferentes.
En una renuncia, la persona toma la decisión de abandonar voluntariamente su nacionalidad y sigue un procedimiento establecido por el Gobierno de Estados Unidos.
La desnaturalización, en cambio, se relaciona específicamente con personas que obtuvieron la ciudadanía mediante naturalización. En estos casos, puede existir un proceso para revocar una ciudadanía cuando se determina que fue obtenida ilegalmente, mediante el ocultamiento de un hecho material o a través de una tergiversación deliberada durante el proceso de naturalización

¿Qué hacer si cree que puede haber perdido su ciudadanía?

Antes de tomar decisiones sobre su nacionalidad, es importante reconstruir los hechos: qué ocurrió, cuándo ocurrió, qué actuación realizó y bajo qué circunstancias.
Tener otra nacionalidad o vivir fuera de Estados Unidos no significa, por sí solo, que haya perdido su ciudadanía. También es importante diferenciar una posible pérdida de nacionalidad de una renuncia formal o de un proceso de desnaturalización.
Si cree que alguna de sus acciones pudo haber afectado su ciudadanía, no tome decisiones sin revisar primero su caso. En Immigration Solution USA podemos analizar su historial y orientarle sobre los pasos que correspondan, así que agende su consulta sin costo para revisar su situación.
Preguntas frecuentes sobre la pérdida de ciudadanía estadounidense
Sí. La legislación contempla determinados actos que pueden producir la pérdida de nacionalidad cuando se cumplen las condiciones establecidas. En varios de estos supuestos, deben analizarse la voluntariedad del acto y la intención de abandonar la nacionalidad
No necesariamente. Una persona puede adquirir otra nacionalidad y continuar siendo ciudadana estadounidense. Las circunstancias en las que adquirió la otra nacionalidad y la intención con la que realizó determinados actos pueden ser relevantes.
No por el simple hecho de vivir fuera de Estados Unidos. Una persona puede residir durante años en otro país y continuar siendo ciudadana estadounidense. Para analizar una posible pérdida deben revisarse los actos contemplados por la ley y las circunstancias en las que ocurrieron.
En determinadas circunstancias puede existir un proceso de desnaturalización. Este puede estar relacionado con una ciudadanía obtenida ilegalmente o mediante el ocultamiento de información material o una tergiversación deliberada durante el proceso de naturalización.
No. La renuncia formal implica un procedimiento específico ante las autoridades estadounidenses y,
cuando corresponde, la emisión de un Certificate of Loss of Nationality. Entregar o dejar de utilizar un
pasaporte no equivale por sí mismo a completar ese procedimiento.
Este contenido es informativo y no constituye asesoría legal individual


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